"Las únicas palabras que merecen existir son las palabras mejores que el silencio"
Juan Carlos Onetti.

miércoles, enero 27, 2010

Rayos y rayuelas

"¿Encontraría a la Maga?"

Generalmente cuando uno se enamora el otro se le enreda en el pelo, se le mete entre las uñas como la mugre, debajo de la lengua como una ampolla y en los bolsillos como los papeles viejos de caramelos. Pierde la cordura en la eterna guerr
a entre loqueestábienyloquesedebe y losimpulsosdelcorazón. Se enajena, se pierde, se agota. Se enamora.

Uno hace el amor con los dedos, con los pies, con los ojos, con la nariz, con el sexo, con las uñas y la espalda
.

"Ven, duerme conmigo y
no hagamos el amor. Dejemos que el amor nos haga."

Uno juega a la rayuela con el cuerpo, tirando la piedrita donde le salga, porque no todos tenemos la misma habilidad pero sí el mismo objetivo: llegar al Cielo. Esa piedrita, ese corazón que va de acá para allá, marcando los saltos. Y los tropezones. Y la vuelta a la Tierra, y a empezar a jugar de vuelta.

“Oh mi amor, te extraño, me dolés en la piel, en la garganta, cada vez q respiro es como si el vacío me entrara en el pecho donde ya no estás.”

Y quemarse en ese fuego con el que estuvimos
jugando fue hermoso. Y tan doloroso a la vez. Tanto como el alma cuando se manifiesta con su lenguaje más puro, mas hondo y aniñado, sin palabras, sin gestos. Enérgico.

Volver a preguntarse si te encontraría, Maga, apoyada contra la baranda del puente, mirando el río, siendo parte de ese río del cual yo miraba como tonto. Maga, Maga, Maga.

Y esos son los momentos que el dolor se va, con la corriente del mismo río que miraba la Maga, Pola, la chica que vendía pulseritas, y esos nombres que se mezclan en la mente. Nombres que con el tiempo se vuelven uno y uno se vuelve amor. Amor que nunca deja de ser amor, un amor transformador y transformable.

Amor que recupera la esperanza; la esperanza que construye un muro a nuestro al rededor.

“Probablemente de todos nuestros sentimientos el único que no es verdaderamente nuestro es la esperanza. La esperanza le pertenece a la vida , es la vida misma defendiéndose.”

Esperanza y amor ["Pero el amor, esa palabra..."] que motivan a animarse a jugar nuevamente a la rayuela.

"La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores."

Simplemente eso: una piedrita y un zapato...

2 comentarios:

cronopia dijo...

te amo sebito♥ muy demasiado lindo lo qe escribiste!

Anhelé dijo...

me encantó de sobremanera