lunes, junio 29, 2009
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal, traidor, cobarde y animoso.
No hallar, fuera del bien, centro y reposo;
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente, fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor süave,
olvidar el provecho, amar el daño;
creer que un cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño:
esto es amor. Quien lo probó lo sabe.
martes, junio 09, 2009
Posibilidades de abstracción

Trabajo desde hace años en la Unesco y otros organismos internacionales, pese a lo cual conservo algún sentido del humor y especialmente una notable capacidad de abstracción, es decir, que si no me gusta un tipo lo borro del mapa con sólo decidirlo, y mientras él habla y habla yo me paso a Melville y el pobre cree que lo estoy escuchando. De la misma manera, si me gusta una chica puedo abstraerle la ropa apenas entra en mi campo visual, y mientras me habla de lo fría que está la mañana yo me paso largos minutos admirándole el ombliguito. A veces es casi malsana esta facilidad que tengo.
El lunes pasado fueron las orejas. A la hora de le entrada era extraordinario el número de orejas que se desplazaban en la galería de entrada. En mi oficina encontré seis orejas; en la cantina, a mediodía, había más de quinientas, simétricamente ordenadas en dobles filas. Era divertido ver de cuando en cuando dos orejas que remontaban, salían de la fila y se alejaban. Parecían alas.
El martes elegí algo que creía menos frecuente: los relojes de pulsera. Me engañé, porque a la hora del almuerzo pude ver cerca de doscientos que sobrevolaban las mesas en movimiento hacia atrás y adelante, que recordaba particularmente la acción de seccionar un biftec. El miércoles preferí (con cierto embarazo) algo más fundamental, y elegí los botones. ¡Oh espectáculo! El aire de la galería lleno de cardúmenes de ojos opacos que se desplazabn horizontalmente, mientras a los lados de cada pequeñobatallón horizontal se balanceaban pendularmente dos, tres o cuatro botones. En el ascensor la saturación era indescriptible: centenares de botones inmóviles, o moviéndose apenas, en un asombrosocubo cristalográfico. Recuerdo especialmente una ventana (era por la tarde) contra el cielo azul. Ocho botones rojos dibujaban una delicada vertical, y aquí y allá se movían suavemente unos pequeños discos nacarados y secretos. Esa mujer debía ser tan hermosa.
El miércoles era de ceniza, día en que los procesos digestivos me parecieron ilustración adecuada a la circunstancia, por lo cual a las nueve y media fui mohino espectador de la llegada de centenares de bolsas llenas de papilla grisácea, resultante de la mezcla de corn-flakes, café con leche y medialunas. En la cantina vi cómo una naranja se dividía en prolijos gajos, que en un momento dado perdían su forma a cierta altura de un depósito blanquecino. En este estado la naranja recorrió el pasillo, bajó cuatro pisos y luego de entrar en una oficina, fue a inmovilizarse en un punto situado entre los dos brazos de un sillón. Algo más lejos se veían en análogo reposo un cuarto de litro de té cargado. Com curioso paréntesis (mi facultad de abstracción suele ejercerse arbitrariamente) podía ver además nua bocanada de humo que se entubaba verticalmente, se dividía en dos translúcidas vejigas, subía otra vez por el tubo y luego de una graciosa voluta se disersaba en barrocos resultados. Más tarde (yo estaba en otra oficina) encontré un pretexto para volver a visitar la naranja, el té y el humo. Pero el humo había desaparecido, y en vez de la naranja y el té había dos desagradables tubos retorcidos. Hasta la abstracción tiene su lado penoso; saludé a los tubos y me volví a mi despacho. Mi secretaria lloraba, leyendo el decreto por el cual me dejaban cesante. Para consolarme decidí abstraer sus lágrimas, y por un rato me deleité con esas diminutas fuentes cristalinas que nacían en el aire y se aplastaban en los biblioratos, el secante y el boletín oficial. La vida esta llena de hermosuras así.
lunes, mayo 18, 2009
Ni chau, ni nunca
No te rindas, aún estás a tiempoDe alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo, porque yo te quiero.
Qué inmortales son las palabras gracias a Dios.
lunes, mayo 04, 2009
Él queria que ella supiera que estaba solamente a unos pasos de ahí. No se cansaba de repetírselo. Pero el que espera desespera, y el que desespera se cansa de esperar. Así pasó el tiempo en que en el arenero del jardín él la conoció, bailando la canción de tomar el té y comiendo unas galletitas. No saber por qué la tetera era de porcelana pero no se veia ya no le importaba. La subió en su triciclo espacial y la llevó al sector de los bloques pero ella quería jugar a la casita; como no se ponían de acuerdo volvieron al arenero. Él le regaló un puñadito de arena y una ramita de un árbol, y ella de esa misma ramita cortó otra que le devolvió (junto con otro puñadito de arena).
Jugaron un tiempo a darse besitos atrás del auto y, cuando jugaban con los demás a la escondida, siempre se escondían juntos. Él la defendía cuando en la mancha alguien era bruto con ella.
Cuando estaba solo en su casa mirando el atardecer pensando de qué color pintaría la pared, lo sorprendían esas ganas de hacerle el amor. Pero automáticamente se daba cuenta que eso era para los grandes, solamente había que esperar unos años.
Y así pasó el tiempo en que en el arenero del jardín él la conoció. Y era hora de pasar a primer grado. Y, como las palabras se las lleva el viento y las cosas simples el tiempo, las ramitas y el arenero se guardaron en un cajón. Y el nene, chiquito y con el guardapolvo blanco nuevito nuevito, desesperado (porque el que desespera se cansa de esperar), encontraba cada tanto una ramita en un cajón y se preguntaba como pudo haberse enamorado de una nena que no creía en el amor.
lunes, abril 13, 2009
Tiempo de jugar, que es el mejor

Osías el Osito en mameluco
paseaba por la calle Chacabuco
mirando las vidrieras de reojo
sin alcancía pero con antojo.
Por fin se decidió y en un bazar
todo esto y mucho más quiso comprar.
Quiero tiempo pero tiempo no apurado,
tiempo de jugar que es el mejor.
Por favor, me lo da suelto y no enjaulado
adentro de un despertador.
Quiero un río con catorce pececitos
y un jardín sin guardia y sin ladrón.
También quiero para cuando este solito
un poco de conversación.
Quiero cuentos, historietas y novelas
pero no las que andan a botón.
Yo las quiero de la mano de una abuela
que me las lea en camisón.
Quiero todo lo que guardan los espejos
y una flor adentro de un raviol
y también una galera con conejos
y una pelota que haga gol.
Quiero un cielo bien celeste aunque me cueste
de verdad, no cielo de postal,
para irme para el este y el oeste
en una capsula espacial.
¡Osias el osito en el bazar
todo esto y mucho mas quiso comprar!
martes, marzo 24, 2009

viernes, marzo 13, 2009
viernes, febrero 27, 2009
18.
por Hernán Casciari
domingo, febrero 15, 2009
Yo elegí ser payaso
Yo elegí ser payaso. Elegí llenarme el alma con tus sonrisas y tu alegría. Decidí hacer el mundo mas bello através de la risa. Salvar llantos y dolores (aunque sea un poco).
Yo elegí ser payaso. Aprendí a reirme de mí mismo. Aprendí a ser un nene otra vez, a disfrutar de jugar a ser pájaro, elefante, mesa, heladera y un chirufonte (que no se sabe que es, pero jugar a ser chirofonte es una masa). Aprendí que dentro de lo absurdo y la locura se encuentran cosas mas coherentes que en lo que algunos llaman realidad.
Yo elegí ser payaso. Escuchar la risa de la gente hace que me sonría el alma y ponerme la nariz a mí me hace feliz. Yo elegí ser payaso, ¿y vos?
"Y que placer, cuando no hay nada, que pueda ver, y solo invento tu
sonrisa, y apago así, toda agonía... " Spinetta.
jueves, febrero 12, 2009
lunes, enero 19, 2009
No consientas que se esfume, asómate y consume la vida a granel. Hoy puede ser un gran día, duro con él.
Hoy puede ser un gran día donde todo está por descubrir, si lo empleas como el último que te toca vivir. Saca de paseo a tus instintos y ventílalos al sol y no dosifiques los placeres; si puedes, derróchalos. Si la rutina te aplasta, dile que ya basta de mediocridad. Hoy puede ser un gran día date una oportunidad. Hoy puede ser un gran día imposible de recuperar, un ejemplar único, no lo dejes escapar. Que todo cuanto te rodea lo han puesto para ti. No lo mires desde la ventana y siéntate al festín. Pelea por lo que quieres y no desesperes si algo no anda bien. Hoy puede ser un gran día y mañana también.
sábado, enero 17, 2009
martes, enero 13, 2009
Si te dejo en estas tierras
No te asustes de la noche
Que en la noche vivo yo
Si me voy antes que vos
Si es así que está dispuesto
Quiero que tus noticias
Hablen del aire y del sol
Quiero que siempre recuerdes
Lo que dijimos un día
Que cada vez que te ries
Rio contigo mi amor
Y no te olvides de algo
Que se adivina en la vida
Y es que la vida misma
Es un milagro de amor
Si me voy antes que vos
Y visito tu silencio
No es para que estés triste
Ni para ver tu dolor
Quiero decirte mi amor
En estas torpes palabras
Que cada vez que llores
Lo sabrá mi corazón
Y no nos encontraremos
Pues siempre estuve a tu lado
Hacia donde y hasta cuando
Esas son cosas de Dios
Y no nos encontraremos
Pues siempre estuve a tu lado
Siempre aunque me vaya antes
Es un milagro de amor
lunes, enero 12, 2009
lunes, enero 05, 2009
La voz del viento
Extraño el sonido del mar
El viento sabe a tu nombre
Soñando estrellas por la mañana
Soñando estrellas por la mañana
miércoles, diciembre 31, 2008
lunes, diciembre 22, 2008
Minifiesto sobre un lunes de verano
Tampoco tu vida es una canción. Ni de Charly, ni del Flaco. Cuándo vas a entender que no sos Maribel, ni Olga, ni Nayla, ni Fermín (gracias a Dios), ni mucho menos Pototo. No hay fantasy, ni hiedras al sol.
La vida no está escrita para ser leída, mejor dicho, no está escrita. Es en vano pensar en lo que vendrá si al fin y al cabo tampoco hay épilogo. El índice se transforma todo el tiempo, las páginas están mezcladas, los versos ya ni se entienden. Las melodías se entrelazan con el aire.
¡Capum! Reventaron todas las series de televisión, todos los tomos del Señor de los Anillos, todos los libros, todas las canciones. Hay cronopios y famas (y un par de esperanzas) corriendo por toda mi casa, los elfos no dejan de romper las pelotas y Foucault se la pasa vigilando cada movimiento que hago. Hay duendes que me dicen que la vaya a buscar, pero Descartes me dice que piense, y que luego exista. Hay hormigas que gritan que lo vaya a buscar, que me cerciore, pero él se durmió detrás de la gran ciudad. Edgar no me para de recriminar que mi corazón delator se escucha desde la calle aunque esté escondido seis pies bajo tierra, no hay pociones para el amor. Tengo la Saeta de Fuego preparada para tomarme dos días en la vida, ya hay cosas que no se soportan. Ni siquiera la culpa que me transmite Louise Creed va a pararme. Se sigue porque adelante hay mas vida, me lo dijo Fellini.
¡Basta! Alonso, te dije que tu vida no es una novela, ni una canción. Ah, basta de pensar.
-Sí que es una canción, y mas que nada una novela- dijo Alonso con recelo.
Entonces escribí tu propia historia.
martes, diciembre 16, 2008
"Yo sabía que al final tendrian que hacer algo, por qué me duele tanto desde ayer, un dolor diferente, desde mas adentro. Y usted, ahí sentada, no ponga esa cara, no se sonría como si me viniera a invitar al cine. Váyase con él y beselo en el pasillo, tan dormido no estaba la otra tarde cuando usted se enojó con él porque le había besado aquí. Váyanse los dos, déjenme dormir, durmiendo no me duele tanto. "
domingo, diciembre 14, 2008
viernes, diciembre 05, 2008
Que sea al sol

Sin embargo, aunque no podemos adivinar el mundo que será, bien podemos imaginar el que queremos que sea. El derecho de soñar no figura entre los treinta derechos humanos que las Naciones Unidas proclamaron a fines de 1948. Pero si no fuera por él, y por las aguas que da de beber, los demás derechos se morirían de sed.
Deliremos, pues, por un ratito. El mundo, que está patas arriba, se pondrá sobre sus pies:
En las calles, los automóviles serán pisados por los perros.
El aire estará limpio de los venenos de las máquinas, y no tendrá más contaminación que la que emana de los miedos humanos y de las humanas pasiones.
La gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el super-mercado, ni será mirada por el televisor.
El televisor dejará de serel miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas.
La gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar.
En ningún país irán presos los muchachos que se nieguena hacer el servicio militar, sino los que quieran hacerlo.
Los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas.
Los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas.
Los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos.
Los políticos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas.
El mundo ya no estará en guerra contra los pobres, sino contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra por siempre jamás.
Nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión.
Los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle.
Los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos.
La educación no será el privilegio de quienes puedan pagarla.
La policía no será la maldición de quienes no puedan comprarla.
La justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda.
Una mujer, negra, será presidente de Brasil y otra mujer, negra, será presidente de los Estados Unidos de América. Una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú.
En Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria.
La Santa Madre Iglesia corregirá algunas erratas de las piedras de Moisés. El sexto mandamiento ordenará: "Festejarás el cuerpo". El noveno, que desconfía del deseo, lo declarará sagrado.
La Iglesia también dictará un undécimo mandamiento, que se le había olvidado al Señor: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte".
Todos los penitentes seránc elebrantes, y no habrá noche que no sea vivida como si fuera la última, ni día que no sea vivido como si fuera el primero.
martes, diciembre 02, 2008
sábado, noviembre 22, 2008
I don't want to wait for our lives to be over,
I want to know right now what will it be.
I don't want to wait for our lives to be over,
Will it be yes or will it be sorry?
miércoles, noviembre 12, 2008
Mensajes del alma
Debes amar la arcilla que va en tus manos, debes amar su arena hasta la locura. Y sino no la emprendas que será en vano. Sólo el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro. Debes amar el tiempo de los intentos, debes amar la hora que nunca brilla y sino no pretendas tocar lo cierto. Sólo el amor engendra la maravilla, sólo el amor consigue encender lo muerto. Sólo el amor engendra la maravilla, sólo el amor consigue encender lo muerto.
Silvio Rodriguez
De la única manera que podemos seguir adelante es creando lazos entre nosotros, de aprender a vivir juntos. De ponerle un poco de garra todos los días un poco, dejar ese constante "sálvese quien pueda" y darse cuenta que al lado tenemos a alguien con quien tendríamos que sentirnos identificados. Demos un paso para adelante, intentemos hacer las cosas bien. A esta altura algunas cosas son irreversibles, pero no imposibles. Estoy seguro que se puede y todavía mas si hay personas al lado que nos demuestran lo mismo. Es hora de llenarse de utopías que sirven para caminar y caminar hacia el horizonte como dice Galeano. Yo te invito a caminar juntos y cuando estemos caminando de la mano, las cosas van a ser diferentes.
sábado, noviembre 01, 2008
Algo de ayer
miércoles, octubre 22, 2008
¿Por qué murió la gente mía?
Yo era el rey de este lugar, aunque muy bien no lo conocía. Y habían dicho que atrás del mar el pueblo entero pedía comida. No los oí, que vil razón, les molestaba su barriga.
Yo era su rey, así lo dijo Dios. Yo era el amor, la luz divina.
Yo era el rey de este lugar, hasta que un día llegaron ellos: gente brutal, sin corazón, que destruyó el mundo nuestro.
"¡Revolución Revolución!", cantaban las furiosas bestias.
La corte al fin fue muerta sin piedad; y mi mansión hoy es cenizas.
"¡Libertad!¡Libertad!"
Yo era el rey de este lugar, tenía cien capas de seda fina, y estoy desnudo.
Si quieren verme bailando a través, de las colinas.
lunes, octubre 13, 2008
martes, octubre 07, 2008
jueves, septiembre 18, 2008
martes, septiembre 16, 2008
El tiempo es veloz
Perdoname amor por tanto hablar es que quiero ayudar al mundo a cambiar, que loco,
si realmente se pudiera
y todo el mundo se pusiera alguna vez a realizar.
domingo, septiembre 14, 2008
Se me llena el alma de bronca, porque es tan difícil intentar cambiar todo esto que hasta sentimos que es imposible. En este momento me siento así, imposibilitado. Y lleno de bronca.
sábado, septiembre 13, 2008
miércoles, septiembre 10, 2008
Por siempre
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio dos luceros que cuando los abro
Perfecto distingo lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes el hombre que yo amo.
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el oído que en todo su ancho
Cada noche y días
Grillos y canarios, martillos, turbinas
Ladridos, chubascos
Y la voz tan tierna de mi bien amado.
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado el sonido y el abecedario
Con el las palabras que pienso y declaro
Madre, amigo, hermano y luz alumbrando,
La ruta del alma del que estoy amando
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio.
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me dio el corazón que agita su marco
Cuando miro el fruto del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros.
Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto.
Gracias a la vida…
Violeta Parra
miércoles, septiembre 03, 2008
Todo el tiempo que se va
martes, septiembre 02, 2008
miércoles, agosto 27, 2008
Camino difícil
No te quedes inmóvil
al borde del camino
no congeles el júbilo
no quieras con desgana
no te salves ahora ni nunca .....
no te salves ...
no te llenes de calma
no reserves del mundo solo un lugar tranquilo
no dejes caer los párpados pesados como juicios
no te quedes sin labios
no te duermas sin sueños
no te pienses sin sangre
no te juzgues sin tiempo
pero si pese a todo no puedes evitarlo
y congelas el júbilo
y quieres con desgana
y te salvas ahora
y te llenas de calma
y reservas del mundo sólo un lugar tranquilo
y dejas caer los párpados pesados como juicios
y te secas sin labios
y te duermes sin sueños
y te piensas sin sangre
y te juzgas sin tiempo
y te quedas inmóvil al borde del camino
y te salvas
entonces
no
te
quedes
conmigo
domingo, agosto 24, 2008
domingo, agosto 17, 2008
Lo hermoso que fue
El tiempo cambia todo, los lazos, el corazón, el cuerpo. El tiempo puede romper, unir; puede curar. El tiempo, a veces, destruye. Y con el correr del tiempo, uno recurre a recuerdos hermosos y sonríe. Eso significa que no los va a olvidar nunca. Sí, nunca, porque son recuerdos que están abrazados tan fuerte al corazón que no los arranca nadie, ni siquiera el mismo tiempo que hizo que se terminaran momentos únicos, que se hayan roto, unido, curado o destruido. Pasa el tiempo y cambiamos lo que sentimos, o creemos cambiarlo. Porque cuando nos volvemos a ver... ¿se dieron cuenta que es como si el tiempo nunca hubiese pasado?
jueves, agosto 14, 2008
S U N S H I N E
Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo vivir y escapar, este momento y la gente pasar, sientes por dentro que todos se van.
Desde el principio, al fin, sólo quisimos vivir.
¿Por qué es tan difícil creer que no habrá un mañana jamás?
Abre las puertas de la percepción, usa el poder de tu imaginación, aunque no puedas mirar hacia el sol, sabes que sigue brillando.
Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo vivir y escapar, este momento y la gente pasar, sientes por dentro que todos se van.
Hacia el sol…Hacia el sol…
Abre las puertas de la percepción, usa el poder de tu imaginación, aunque no puedas mirar hacia el sol, sabes que sigue brillando por ti. Piensa en las cosas que te hacen sentir, cada segundo vivir y escapar, este momento y la gente pasar, sientes por dentro que todos se van.
Sientes por dentro que todos se van, sientes por dentro que todos se van, sientes muy dentro que todos se van. sientes por dentro que todos se van.
Sientes por dentro que todos se van. Sientes por dentro que todos se van. Sientes muy dentro que todos se van. Sientes tu alma queriendo escapar.
lunes, agosto 11, 2008
viernes, agosto 08, 2008
sábado, agosto 02, 2008
Solo quiero sentir la energía de la tierra con los pies descalzos y la fuerza del sol cuando estoy desnudo. Respirar y llenarme los pulmones de armonía. Tocar y sentir cada parte de la naturaleza como una. Potenciar los sentidos para que el cuerpo y el alma sean dos y la mente esté en otro lado.
Autocontrol.
lunes, julio 28, 2008
525.600'
Quinientas veinticinco mil horas de paz
Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
¿Cómo se mide un año más?
¿En días?
¿En noches?
¿En tardes?
¿En desayunos?
¿Pulgadas?
¿Furor?
¿En risa o placer?
En quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
¿Tú cómo mides un año de ser?
¿Qué tal amor?¿Qué tal amor?
¿Qué tal amor?
Mide en amor
Ciclos de Amor. Ciclos de Amor.
Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
Quinientos veinticinco mil planes qué hacer
Quinientos veinticinco mil seiscientos minutos
¿Tú cómo mides a un hombre, a una mujer?
¿En lo que aprendió?
¿En cuanto él lloró?
¿En lo que olvidó?
¿O cómo ella murió?
Es hora del canto a esta dulce eternidad
De celebrar un año en la vida de la amistad
Recuerda el amor.
Mide en Amor
Mide, mide tu vida en amor
Ciclos de amor.
jueves, julio 24, 2008
miércoles, julio 23, 2008
domingo, julio 20, 2008
sábado, julio 12, 2008
Piedra libre para todos los compa

Si ustedes pueden recordar la mayoría de estas cosas entonces significa que realmente han estado vivos…. que han tenido una infancia feliz y que el niño que todos tenemos adentro todavía sigue vivo. Por lo menos yo….. me acuerdo de todo eso. A todos nos viene bien tener siempre en mente esos tiempos en que todo era distinto. Preservemos siempre ese pedacito nuestro en el que todavía somos niños, porque es el que nos hace relacionarnos entre nosotros y con la vida de una forma más pura y más honesta. Ésto se lo dedicamos a … cualquiera de nuestros amigos… que necesita un pequeño descanso en su agitada y estresada vida de adulto…Y que el último grite: “¡¡¡¡PIEDRA LIBRE PARA TODOS LOS COMPAÑEROS!!!!”Así nos salvamos todos.
jueves, julio 03, 2008
Vivo por ella sin saber si la encontré o me ha encontrado, ya no recuerdo como fue, pero al final me ha conquistado. Vivo por ella que me da toda mi fuerza de verdad, vivo por ella y no me pesa.
Vivo por ella yo también, no te me pongas tan celoso, ella entre todas es la más dulce y caliente como un beso, ella a mi lado siempre está para apagar mi soledad; más que por mi, por ella yo vivo también...
Es la musa que te invita... a tocarla suavecita... en mi piano a veces triste. La muerte no existe si ella está aquí...
Vivo por ella que me da todo el afecto que le sale, a veces pega de verdad pero es un puño que no duele. Vivo por ella que me da fuerza, valor y realidad para sentirme un poco vivo... Cómo duele cuando falta...
Vivo por ella en un hotel... Cómo brilla fuerte y alta... Vivo por ella en propia piel... y ella canta en mi garganta mis penas mas negras de espanto...
Vivo por ella y nadie más puede vivir dentro de mi, ella me da la vida, la vivo... si está junto a mí... si está junto a mí. Desde un palco o contra un muro... vivo por ella al límite... en el trance mas oscuro... vivo por ella íntegra... cada día una conquista, la protagonista es ella también...
Vivo por ella por que va dándome siempre la salida, porque la música es así fiel y sincera de por vida. Vivo por ella que me da noches de amor y libertad, si hubiese otra vida, la vivo
por ella también...
Ella se llama música.
Yo vivo también, vivo por ella créeme.
viernes, junio 20, 2008
jueves, junio 19, 2008
martes, junio 17, 2008
jueves, junio 12, 2008
Hay otros que luchan un añoy son mejores.
Hay quienes luchan muchos años y son muy buenos.
Pero hay los que luchan toda la vida: esos son los imprescindibles.
domingo, junio 08, 2008
miércoles, junio 04, 2008
Sueño.
Me gusta estar abrazado a mi mujer que es mi dios, que quema como como el fuego que arde allá en el medio del sol. Me gusta tener tu risa y tu mirada tambiénm, si los demás tienen prisa dejemos todo y a empezar otra vez.
¿Dónde vamos? ¿Corazón, donde vamos? Corazon de cristal. ¿Dónde vamos, corazon de cristal?
Me gusta el campo a la noche para salir a fumar. Que la luz buena se acerque y el gran secreto me empiece a contar. Que soy feliz con muy poco: un arbol y una mujer, un cielo grande, mil estrellas ellas nunca me van a dejar caer.
¿Dónde vamos? ¿Corazón, donde vamos? Corazon de cristal. ¿Dónde vamos, corazon de cristal? Corazón inmortal.
miércoles, mayo 28, 2008
Al vent

Al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento,
al viento del mundo.
Y todos, todos llenos de noche,
buscando la luz,
buscando la paz,
buscando a Dios,
al viento del mundo.
La vida, nos da penas
ya al nacer es un gran llanto.
Pero nosotros al viento,
la cara al viento,
el corazón al viento,
las manos al viento,
los ojos al viento,
al viento del mundo.
Y todos, todos llenos de noche,
buscando la luz,
buscando la paz,
buscando a Dios,
al viento del mundo.
jueves, mayo 08, 2008
No. No. No.
viernes, abril 18, 2008

jueves, abril 03, 2008
Como dije, el futuro ya llegó. Y de vez en cuando es necesario cerrar círculos para aprender a abrir otras etapas aunque se nos haga imposible no recurrir de vez en cuando al pasado.
Hoy somos lo que somos por lo que fuimos creando, por el camino que recorrimos. No dejemos que el miedo nos cegue, mantengamos nuestros ideales hasta el final y luchemos por lo que queremos. Después de todo permanecer y transcurrir, no es vivir. Ni honrar la vida.
miércoles, marzo 05, 2008
Un año después
Me levanté 6.30 y abrí el armario para ponerme la tan odiada y gastada chomba bordó. Ya me quedaba chica, y el bordó era medio rosado; pero qué importaba, no quedaba tanto tiempo como para comprarme una nueva. Me puse también el pantalón gris y las zapatillas (sí, las zapatillas, seguramente no me irían a decir nada). Desayuné, miré la tele, escuché música, Carlitos sacó el auto y arrancamos.
El mismo camino de todas las mañanas escuchando a la Negra. Me bajé del auto y corrí hasta la puerta del colegio, ya era tarde (como todas las mañanas) pero Norma había dejado un poco abierta la puerta. Ya habían subido así que recorrí las escaleras lo mas apurado que pude.
Llegué al aula y con miedo a encontrarla vacía abrí la puerta. Ahí estaban, sentados, parados o acostados. Facu dormía en el banco, como Yani. Nati y la Negra entraron corriendo porque se les había echo tarde. Mati hablaba con Agusty del fin de semana. Caro y Vale hablaban de las vacaciones. El gordo se reía sin parar y todos cantaban Sabrina Sabrina. Flor Tala charlando con Andrea. Y los demás, como siempre, riéndose. De repente, La Izco entró llorando con una correa de perro en la mano. Todo seguía igual.
La Escartucho nos pidió sacar una hoja para un diagnóstico. ¡¿Diagnóstico?! Imposible acordarse las cuentas, a caja, a cuentas a pagar, a tu vieja. ¿Cómo acordarse si en medio año nos estaríamos yendo a Bariloche a vivir una de las mejores semanas de nuestras vidas? También nos deben un retiro, de eso no nos olvidamos. ¿Donde hacemos la fiesta de egresados? ¿Hacemos un binguito o una feria del plato? ¡Qué vamos a hacer un diagnóstico!
Nos pusimos a cantar. Te la vas a tener que tragar, o una canción parecida. O puede ser que entre la tierra y el cielo. Tenía en el pecho algo que nunca mas iba a poder sentir. Difícil de explicar, esas cosas que solamente se sienten y así se comprueban. La sonrisa era todo.
Sonó el celular. Y el aula, los chicos, las canciones, todo desapareció. Estaba en mi pieza con el despertador sonando. Me levanté, busqué lo primero que encontré y así, sin peinarme y con mi mejor cara de culo, me fui hasta la parada del colectivo para ir a la facultad. Un año atrás empezaba todo...
lunes, febrero 25, 2008
Todo está guardado en la memoria

domingo, febrero 17, 2008
Away
Cada tanto nos hace falta una escapada a la concha de la lora.
lunes, febrero 11, 2008
"Tal vez no existen los buenos y los malos amigos; tal vez sólo hay amigos, gente que nos apoya cuando sufrimos y que nos ayuda a no sentirnos tan solos. Tal vez siempre vale la pena sentir miedo por ellos, y esperanzas, y vivir por ellos. Tal vez también valga la pena morir por ellos si así debe ser. No hay buenos amigos, no hay malos amigos. Sólo hay personas con las que uno quiere estar, necesita estar; gente que ha construido su casa en nuestro corazón."
Stephen King - "It"
viernes, febrero 01, 2008
Vuelo
No existe fuerza en el mundo que pueda parar la voz
No hay vitamina que alcance cuando del alma es la tos
Cuando sabemos lo que tenemos y transparente todo lo vemos
No existe bota o zapato que pueda pisarnos hoy
Ni rascacielos que rasquen cuando pica el corazón
Cuando paramos de darnos cuerda como si nada se abren las puertas
No existe ciudad en el globo que pueda atraparme hoy
No hay suficientes misiles para bajarme la voz
Ni reacciones en cadena si no juego de eslabón
Cuando los locos se están matando entre las balas me voy silbando
No existe sable en el mundo que pueda partirme en dos
NO EXISTE FUERZA EN EL MUNDO - LEON GIECO
Cuando sabemos lo que tenemos y vemos todo transparente se vive de otra manera. Tenemos tantas cosas al alcance de nuestras manos que a veces nos cuesta darnos cuenta lo que realmente importa, las verdaderas cosas que nos llenan el alma. Dejemos de darle valor a las personas por la cantidad de plata que tiene de una vez por todas. Los papelitos van y vienen; como todo. Lo que queda es la familia, los amigos y Dios.
La vida hay que ganársela y está llena de momentos que nadie te saca y de otros que te los querés arrancar. Y lo peor de todo es que la vida, se pasa volando.
martes, diciembre 11, 2007
El largo día de vivir
Este es un texto que me regaló una profesora, Silvia, en mi entrega de diplomas que cuando lo leí no pudo haberme venido mejor. Es hora de estallar. Es hora de empezar a vivir. Qué ganas de empezar a llevar a cabo mis proyectos y sueños.
martes, diciembre 04, 2007
Desde el barco
Mi fiesta de egresados, nuestra fiesta de egresados. Hoy después de amanecer loquito porque no me podía dormir, siento milquichisientas cosas a la vez en el pecho y no se me pasa. Estoy triste pero no se me cae una lágrima porque a la vez estoy tan pero tan feliz. Tan feliz de tenerlos y compartir estas noches piratas con ustedes que son una de las cosas mas importantes en esta etapa de mierda llena de cambios y crisis. Y me duele mucho por ahí saber que apartir de ahora las cosas son diferentes. Pum, se acabó la fiesta y crecimos. Pero por favor, pongámosle pilas, garras, lo que sea, para poder llevar todo esto que cocechamos lo mas adelante posible, por favor. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. No quiero que esto se acabe. NUNCA
lunes, noviembre 26, 2007
Beautiful friend, the end
viernes, noviembre 23, 2007
No te rindas - Mario Benedetti

No te rindas, aún estás a tiempo
De alcanzar y comenzar de nuevo,
Aceptar tus sombras,
Enterrar tus miedos,
Liberar el lastre,
Retomar el vuelo.
No te rindas que la vida es eso,
Continuar el viaje,
Perseguir tus sueños,
Destrabar el tiempo,
Correr los escombros,
Y destapar el cielo.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se esconda,
Y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma
Aún hay vida en tus sueños.
Porque la vida es tuya y tuyo también el deseo
Porque lo has querido y porque te quiero
Porque existe el vino y el amor, es cierto.
Porque no hay heridas que no cure el tiempo.
Abrir las puertas,
Quitar los cerrojos,
Abandonar las murallas que te protegieron,
Vivir la vida y aceptar el reto,
Recuperar la risa,
Ensayar un canto,
Bajar la guardia y extender las manos
Desplegar las alas
E intentar de nuevo,
Celebrar la vida y retomar los cielos.
No te rindas, por favor no cedas,
Aunque el frío queme,
Aunque el miedo muerda,
Aunque el sol se ponga y se calle el viento,
Aún hay fuego en tu alma,
Aún hay vida en tus sueños
Porque cada día es un comienzo nuevo,
Porque esta es la hora y el mejor momento.
Porque no estás solo,
porque yo te quiero.
Dejo este poema de Benedetti que me regaló una profesora este último tiempo lleno de crisis, de cambios, de cosas nuevas, de nuevas etapas.
jueves, julio 26, 2007
Esto va para atrás
Creo que todo se trata de compromiso y de poner el corazón en cada cosa que se haga.
Es bueno a veces sentirse estúpido pensando que algún día vamos a cambiar el mundo.
sábado, julio 21, 2007
Su florcita
Lo que sí se repite día a día es lo buena persona que son y la buena onda que hay. Gracias por compartir un día del amigo todos juntos. Tercero, en casi menos de un mes nos vamos a Bariloche. Mientras, disfrutemos de las vacaciones de invierno.
sábado, julio 14, 2007
Esta es la gente del futuro, y éste presente tan de apuro
Estoy en plena crisis vocacional. Con el solo hecho de pensar que cada vez tengo menos tiempo para anotarme en la facultad, me pongo mal. jueves, julio 12, 2007
Alud plateado

lunes, julio 09, 2007
Nieve en caída libre
Realmente emocionante.
jueves, julio 05, 2007
Los desaparecidos que se buscan

martes, julio 03, 2007
¿Por qué sonríe el hombre de tez de noche?
-Te amo con toda el alma- le repetía a su esposa cada mañana antes de partir, lo que para muchos es un mero rito matutino para él era una emoción enorme. La abrazaba y la sentía, agradecía tenerla a ella y a sus hijos.
A veces, al mirar su situación, el hombre de tez de noche se siente olvidado. Lo único que quiere es un futuro para sus hijos y una vejez tranquila. Cuesta imaginarlo, cuesta pensarlo. Y es por eso que lucha tanto buscando lo justo. Se pregunta si algún día morirán de hambre o volarán al norte.
El hombre de cabellos de sol pide una segunda vuelta. Se llenó, pero estaba tan rica la comida que se le hizo imposible no saborearla una vez mas.
Con la panza llena se tira en el sillón de cuero y prende el televisor, ese que es mas grande que la mesa. Se estira, le da fiaca el solo hecho de pensar que en minutos tendría que ir al trabajo. ¡Y de qué lo necesitaba! Si después del dinero que le pagaron por el último negocio que hizo podía vivir años y años sin mover un dedo de su casa. Apariencias, eso era todo. Siempre es acerca de las apariencias, ¿qué mas importa acaso?.
Miraba el noticiero mientras se rascaba la cabeza. Soñaba con su próximo viaje al Caribe con su esposa (quien en ese momento estaba en el gimnasio con sus amigas), y sus hijas. También fantaseaba con su secretaria, a quien esta tarde le daría un momento de placer.
Titular del día: "el índice de pobreza crece y crece" y bla bla bla. Qué le interesa. Siempre mucho de lo mismo, aunque sabe que en el fondo lo siente. ¡Claro que lo siente! Alimenta su alma dándole unas ropitas a la hija de la chica que limpia y alguna que otra sobra al chofer.
El hombre de tez de noche, tras una larga jornada de trabajo, se sentó en la entrada, cansado pero con una sonrisa que apremiaba una comida caliente en unas horas. A su lado se sentó el hombre de cabellos de sol. Lo incomodaba tanto compartir la habitación con el primero, había algo en él que le inspiraba desconfianza. ¡Qué incomodo!
En un momento sus miradas se cruzaron. Ninguno pestañaba. La respiración del hombre de cabellos de sol se aceleraba; el de tez de noche seguía demasiado tranquilo, sonriendo. ¡Cuánta diferencia, contraste mental!
"¿Por qué sonríe el hombre de tez de noche?" se interesó el de los cabellos de sol.
Ambos partieron para su casa, siguiendo cada uno con su vida. Aunque al tilingo le intrigaba cada vez mas por qué no podía conseguir tener la sonrisa del hombre de tez de noche. La esforzaba, le pedía a su mujer que lo ayudase pero no podían. Nadie lo lograba y eso lo exasperaba. Fue triste darse cuenta que no podía encontrar la respuesta, tampoco tenía el tiempo para buscarla. Estaba muy ocupado con sus vacaciones, fiestas y banquetes. Todo aquello que requiere la otra felicidad, la efímera.
miércoles, junio 27, 2007
Amarte duele
Mi corazón es igual al tuyo; ni mas caro ni mas barato.
jueves, junio 21, 2007
Medio año adentro
miércoles, junio 20, 2007
Cosas que me hacen sonreir II
"Una sonrisa alimenta el alma."
lunes, junio 18, 2007
Supercalifragilisticoespialidoso
So many adventures couldn't happen today
Forever young, I want to be forever young do you really want to live forever,
Forever young, I want to be forever young
jueves, junio 14, 2007
El pez por la boca muere
Y aunque uno acepte como son a las personas, duele ver como la gente se llena la boca con palabras. Sin darse cuenta lastima a mucha gente; o a una, aquella que da todo.
Yo no soy nadie para juzgar, no soy dueño de ninguna moral. Pero el dicho tiene razón, el pez por la boca muere.
lunes, junio 11, 2007
viernes, junio 08, 2007
Cosas que me hacen sonreir I
"Nadie es tan pobre que no pueda regalar una
sonrisa"
jueves, junio 07, 2007
Buena Onda
martes, junio 05, 2007
Sonrisa
Y sonreí.
No hay vuelta que darle, la sonrisa es contagiosa. Y no cuesta nada.
lunes, junio 04, 2007
Agradecer
Agradecer, todo es cuestion de estar agradecido y conciente de las cosas. Y contento, porque hay que saber disfrutar todo lo que nos dan. Todo.
domingo, junio 03, 2007
Pequeñas cosas
Estamos llenos de pequeñas cosas y son tan pequeñas que nos cuesta muchísimo verlas. Estamos ciegos, convencidos por la publicidad, y sin darnos cuenta vivimos una vida tan estereotipada que no nos cabe en la cabeza la vida fuera de esa ruta rígida. Estudiar, trabajar, formar una familia, envejecer. Tener hijos. Y que estudien, trabajen, formen familia, envejezcan.
Y lo pienso, mi ceguera no me dejaba ver mas allá. Quiero estudiar, quiero trabajar, formar mi familia y envejecer, pero a mi manera. Fuera de tu mirada acusadora, vos, dueño de la moral, lejos de tus palabras. Sin miedo de escuchar retrucas. Sentirme rebelde sin hacerle mal a nadie, sin ser esclavo de nada, ni de tradiciones.
Poder descubrir en cada cosa diaria una maravilla irrepetible, y a veces por hacernos problema por cosas irrelevantes nos perdemos los misterios que la naturaleza nos presenta cada día. ¿Acaso no te maravilla tu respiración? ¿La luna y el sol? ¿Los árboles, las nubes, la reproducción? ¿Los latidos? Ver una sonrisa en la cara de tus amigos. Un abrazo. Sentir que podés dar la vida por ella. Me sorprende que todavía no creas en Dios.
Tanto para dar, tanto para recibir. ¿De que me sirve algún día morir si nadie se va a acordar de mi cara? Cansa una vida cómoda, llena de mentiras e intereses. ¡Increíble verte tirado todo el día en la cama! Prendé el televisor, poné el noticiero. ¿Qué ves? Abrí los ojos. La vida no empieza en tu ropa, en un viaje; ni termina en la tecnología.
Un ideal, llevalo hasta el final. Luchá contra esa sombra que te opaca, que no te deja pensar claramente. Reforzá tus opiniones.
Llenate de utopías.
sábado, junio 02, 2007
Té de peperina
And you could never do it if you hadn't those friends who always listen to you and laugh with you. They are the importan thing, you must think about it daily. Maybe you'll find those friends who'd give the life for you, and you'd give all for them.
Te imaginaste algún día que sería la vida sin amigos?
viernes, junio 01, 2007
Nueva etapa
martes, abril 11, 2006
#5

Y matarme contigo si te matas,
y morirme contigo si te mueres.
Porque el amor cuando no muere, mata.
Porque amores que matan nunca mueren.
Joaquín Sabina
Cada vez llovía más fuerte. Cuando ella miraba por la ventana sentía que el mundo se vendría abajo, con el ilusorio pensamiento de que el cielo caería en cualquier momento.
Recostada en la cama de ese viejo hotel, esperaba. Esperaba que él fuera a buscarla y tuviera muchas cosas para decirle. Ella tenía los oídos preparados y los ojos húmedos de tanto llorar.
Por alguna grieta de la pared, a su espalda, le llegaba la melodía de un violín. Era la canción más triste que había escuchado en el momento más triste de su vida. Imposible olvidarla. Deseaba con toda su alma tener su violín allí y acompañar a ese fantasma. Y llorar.
Ya eran las 9.30 y estaba entrada la noche. Las sábanas estaban húmedas y la almohada, dura. Las comodidades de ese hotel no eran las mejores, pero por alguna razón él la había citado allí después de tanto tiempo.
Miraba, distraída, un cuadro en la pared opuesta a la cama. En él, una mujer anciana estaba sentada junto a un gran ventanal, envuelta en un gran vestido blanco, mirando, esperando por algo. O por alguien.
El violín sonaba, irradiaba tristeza. Una fuerte correntada de viento azotó las ventanas haciéndolas temblar. Por alguna hendija entraba frío.
Se abrazó los hombros con las manos y llevó sus rodillas a su pecho. Hacía ya mucho tiempo que estaba esperando, pero no se iba a dar por vencida. Era su oportunidad de explicar todo.
Cambió su mirada de lugar, la dirigió al techo vacío manchado de humedad. Sumergida en sus pensamientos y con la mirada perdida, no sintió los pasos acercarse por el pasillo. Una gota proveniente del techo la hizo reaccionar.
Su corazón galopaba en su pecho como cien caballos. Tragó y sintió más frío que nunca. Se sentó en la cama y se agarró la cabeza con ambas manos, temblaba.
No se sentía preparada para verlo. No sabía por qué había aceptado tal invitación. De repente, su mundo se derrumbó. El triste violín dejó de tocar, el viento dejó de soplar, pero la lluvia aumentó su furia.
Alguien tocó la puerta.
Inspiró con fuerza y se puso de pie para abrir. Al hacerlo, lo encontró allí, quince años después. Ya no recordaba con tanto detalle su cabello ni su postura, pero nunca había podido olvidar sus ojos, esos ojos en los que se veía reflejada cada vez que sonreía para él.
Ambos, paralizados, suspiraron. ¿Qué decir en ese momento? Las cosas habían cambiado… ellos habían cambiado.
-Permiso- le dijo.
Ella se corrió hacia un costado para dejarlo pasar y así cerrar la puerta, acompañándola lentamente.
Él caminó hasta el extremo de la cama que miraba hacia la ventana y se sentó.
-Cuánto tiempo sin vernos, ¿verdad?
Sin poder decir una palabra, ella se sentó a sus espaldas, mirando hacia la puerta.
-¿Para qué me citaste acá?- preguntó finalmente.
-Siempre igual vos. Directa.
-No ando de humor para dar vueltas. ¿Qué querés?
-¿Querer? Yo no quiero nada. ¿Qué más puedo pedir después de tanto tiempo? ¿Qué más puedo pedirte a vos?
-Vos también siempre igual. Irónico.
-Cómo nos conocemos… Y de todas formas nunca llegamos a entendernos.
-¿No llegamos a entendernos?
-No. Nunca lo hicimos.
-¿Por qué decís eso? Cada vez que vos llegabas y me contabas de tus problemas con tu papá y llorabas por la muerte de tu mamá, yo estaba ahí con el hombro mojado.
-No necesitaba un hombro. Te necesitaba a vos.
-¿Por qué decís eso? Si aquella vez que tu papá te echó de tu casa te abrí las puertas de la mía sin pensarlo dos veces.
-No necesitaba tu casa. Necesitaba que vos fueras mi casa.
-¡Siempre reprochándome las cosas! Si yo te daba algo, vos me exigías el doble. ¿Qué es lo que pretendés?
-¿Pretender? ¡¿Pretender?! Si los dos sabemos bien que la pretenciosa sos vos.
-¿Yo?
-Vos, que pretendías tener los hombros mojados para que yo los tuviera para vos cada vez que los necesitaras.
-¿Yo?
-Vos, que pretendías abrirme la puerta de tu casa para que yo, después de todo, me abriera hacia vos.
-¿Yo?
-Sí, vos.
-Pero…
Él se dio vuelta para mirar su espalda, esperando una respuesta.
-¿Pero?
Ella respiró, enojada.
-Sabés bien que no tenés nada para decirme.
Harta, se dio vuelta. Furiosa.
-¡Callate la boca! ¡Yo! ¿Que no tengo nada para decirte?
Él bajó la mirada, evitando la de ella.
-Tengo millones de cosas para decirte. Millones de cosas que contradecirte. ¡Que yo esperaba que te abrieras a mí!
-¿Me equivoco?
-Pero… por supuesto que quería que te abrieras a mí. Había veces que parecíamos extraños sentados a la misma mesa.
-Es que…
-¿Qué? Ahora sos vos el que no sabe qué decirme.
Él levantó la mirada. Sus grandes ojos azules se encontraron con los de ella.
-Yo… yo me abrí completamente a vos. Y… y me sentí una idiota por haberlo hecho. ¿Era necesario que te contara lo que te conté? ¿Era necesario que supieras de mí más que yo misma? ¡La misma estúpida de siempre!
-Pero…
-Sí, la misma estúpida de siempre. Confianza. El mundo inspira confianza en mí, sólo para desilusionarme algún día…- dijo frunciendo los labios, con los ojos llenos de lágrimas.
-¿Yo te desilusioné?
-¿Quién más?
-Hice las diez mil maravillas para vos. Hice las diez mil maniobras para estar con vos.
-¡Y yo también! Eras el único que podía evitar que matara a mi tío.
-Eras la única que podía evitar que matara a mi papá.
-Eras el único que podía sacarme una sonrisa.
-Esas sonrisas que tanto me gustaban.
-Eras el único que podía hacerme brillar encandilándome con tus ojos azules.
-Eras la única que hacías brillar mis ojos.
-Eras el único que escuchaba lo que decía.
-Eras mi otro yo.
-Eras… yo.
-Eras… todo.
-¿Todo?
-Todo.
-¿Entonces?
-¿Entonces qué?
-Si era todo, ¿qué pasó?
-¡¿Qué pasó?! Si vos sos la menos indicada para decírmelo.
-¿Me estás echando la culpa de algo?
-¡¿De algo?! De todo. ¿No te digo que eras mi todo?
-Vos también eras mi todo.
-Eras la única que sacaba una lágrima de mi fría cara.
-Eras el único que calentaba mi cama.
-Eras la única que me llenaba la cabeza de recuerdos.
-Eras el único que me hacía recordar.
-Eras la única con la que peleaba.
-Eras el único que me hacía gritar.
-Eras la única que me hacía llorar desesperadamente sin saber si te volvería a ver.
-Eras el único por el cual odié.
-Eras la peor persona del planeta.
-Te odio.
Él cerró su puño sobre la húmeda sábana.
-Te aborrezco.
-¿Me aborrecés?
-Sí. Cada día que despierto deseo no haberte conocido nunca, y cada noche, antes de dormirme, deseo que vuelva el tiempo atrás y te borre de mi historia.
-Cada día, le pido a Dios que te borre de mi cabeza.
-¿Dios? ¿Después de todo creés en… Dios?
Ella cerró los ojos y suspiró lentamente.
-Realmente, no lo sé. No sé a qué aferrarme. Si cada vez que oro por nosotros, oro en vano. Si cada vez que oré por nosotros, oré en vano. ¡Pero no puedo negar que Dios estuvo en cada momento feliz de nuestras vidas juntos!
-¿Estuvo?
-Creo que sí.
-No lo dudes si realmente crees.
-No va al caso. Sólo quería decirte que mi deseo más profundo es olvidarte.
-¿Cómo olvidar lo que pasó?
-Imposible.
-¿Cómo olvidar lo nuestro?
-Imposible.
-¿Cómo olvidar aquel verano?
-Imposible.
-¿Cómo olvidar aquel invierno?
-Imposible.
-¿Cómo olvidar lo que vivimos en la playa?
-Imposible de olvidar. Imposible olvidar que fuiste el único chico en el planeta que me motivaba a seguir adelante con mi vida.
-Y vos con la mía.
-Sería imposible olvidar aquella tarde, cuando tu papá había salido y estuvimos solos en el cuarto.
-Nuestra primera vez…
-Qué tontos.
-¿Tontos?
-Sí.
Ambos bajaron la mirada.
-¿Me vas a decir que no fue el momento más romántico de tu vida?
-Fue el momento más hermoso de mi vida. Sentir tu cuerpo fue el mejor regalo de cumpleaños que alguien me haya podido dar.
-¡Cierto, era el día de tu cumpleaños!
-Y el aniversario de un año y medio de la muerte de mi mamá.
-Todavía me acuerdo de tu perfume. Cómo amaba ese perfume.
Él le tomó la mano.
-Me acuerdo de que una vez te robé el perfume para perfumar mi almohada.
-Yo hice lo mismo.
-Te amé.
-Te amé. Más que a mi vida.
-Más que al mundo.
-¿Y?
-¿Y qué?
-Y… ¿en qué quedó todo eso?
-Quedó en la nada. La magia de nuestro amor desapareció.
-No de repente.
-Al pasar el tiempo.
-Fui tan estúpida en entregarme completamente a vos.
-Fui tan idiota en entregar mi corazón tan abiertamente a vos.
-Unos idiotas.
-Unos estúpidos.
-¿Era necesario esto?
-Lo necesitaba realmente.
-¿Necesitar? ¡Siempre igual! Viniste para reprocharme todo y que yo te escuchara. Necesitás una situación para sentirte completo, pero no a mí.
-¡Cómo no! Sin vos esto no me completaría.
-¿Y yo qué? Sabías muy bien que vendría.
-Realmente lo dudé.
-¿Lo dudaste?
-Sí.
-¿Por qué llegaste tarde?
-Quería asegurarme de no esperar.
-Cada día me sorprendo más de mí misma. Y en este momento me siento la misma idiota de hace quince años.
-Hace quince años…
-¿Tanto tiempo pasó?
-Muchísimo.
-¿Te casaste?
-Sí.
-¿Cómo se llama?
-Verónica.
-Ah.
Ambos se quedaron en silencio.
-¿Y vos?
-Estoy divorciada.
-¿Cómo se llamaba?
-Hernán.
-¿Qué pasó?
-Las cosas simplemente no funcionaron.
-¿No funcionaron para vos o para él?
-Para mí… creo.
-Siempre tan individualista.
Suspiró para darle a entender que no respondería a esa ofensa.
-¿Tenés hijos?
-Mi mujer está embarazada. ¿Vos?
-No.
-¿Querés tenerlos?
-¿Es una propuesta?
-No, no, no. Sólo preguntaba…
-Está bien.
-¿Y si no lo hubiese sido?
-¿Qué cosa?
-Digo, si realmente hubiese sido una propuesta, ¿qué hubieses contestado?
-Me das vuelta las cosas con tanta facilidad…
-Siempre fue así.
-Ya sé, no me sorprendés.
Los dos se quedaron en silencio, otra vez. Este duró el doble del anterior y fue el cuádruple de incómodo. Fue ella quien, finalmente, lo rompió:
-Ahora… lo que no entiendo, ¿por qué acá?
-Sabía que lo preguntarías. Me extraña, que vos viviendo en esta ciudad, no sepas dónde estamos.
-¿En un hotel barato?
-No. En nuestra plaza.
-¿Nuestra plaza?
-Sí, donde nos conocimos, ¿te acordás?
Una sonrisa se dibujó en su cara, una de ésas que tanto le gustaban al joven.
-Sí, me acuerdo.
-Encima de ella construyeron este hotel, por eso me pareció lindo invitarte acá.
-Está bien… pero ¿qué hacemos acá?- preguntó ella volteándose otra vez.
-¿Qué hacemos acá? Buena pregunta. Creo que ni yo lo sé…- dijo dubitativo.
-Sé que tenés algo para decirme.
-¿Lo sabés?
-Más que nadie.
Tomó fuerzas, apretó los dientes.
-La magia nunca se acabó.
-¿Qué me estás diciendo?
-Eso. Que la razón por la que estamos acá es porque la magia no se acabó.
-Vos mismo me lo acabás de decir. Lo nuestro no funcionó porque la magia se había acabado.
-¿Se acabó?
-Me estás volviendo loca.
-¿Loca?
-Loca, sí. Me das vuelta las cosas todo el tiempo. Creo que una de las razones por las que no seguimos fue por eso. No aguantaba tus indecisiones.
-No te doy vuelta las cosas… Bueno, sí, tal vez un poco…- dijo al ver la cara de poco entendimiento de la joven – Bueno, sí. Ya está. No hay un solo día que no piense en vos. No hay un día que no mire tu foto. No hay un solo día que no me arrepienta de lo que hice quince años atrás. ¡Me vuelve loco tu sonrisa! Ésa que no voy a poder olvidar nunca, como ya te dije. Te amo, y cada vez te amo más y más. Y sin saber por qué, aunque pasó tanto tiempo, el sentimiento sigue igual… Pasé los últimos siete meses buscándote. Sabía que escribías para el diario de la zona y cada día entraba en Internet a leer tu columna de opinión. Sabía que no te habías ido de la ciudad, lo sabía bien… Nunca podrías irte. También me imaginé que tampoco habías cambiado tu dirección. Pude averiguar, mediante unos amigos, que tu tío murió pocos años después de que yo dejé la ciudad, pero vos te quedaste en la casa; que te casaste. Y sé que tenés un hijo… Pero no me importó nada más, vine hasta acá. Viajé miles de kilómetros y te encontré, pero… no soporté encontrarte en la plaza, hace una semana, con ese vagabundo. Sé bien que no estás divorciada. Sé que sos feliz. Lo sé muy bien. Y no aguanto. No aguanto saber que vos sos feliz sin mí. ¡No podés! Soy lo que falta en tu vida, ambos lo sabemos…
-¡Basta!- gritó ella. Abrió los ojos sobresaltada, apretó muy fuerte los labios y le pegó una cachetada.
Él se tomó la mejilla y con sus labios temblando por la furia le devolvió el golpe.
Ella, dura, con la mano en la mejilla, imitando al joven, comenzó a llorar.
-Las cosas cambiaron. Ya no soy inmune a tus golpes. Ya no soy inmune a tus palabras. ¡Puedo enfrentarte!
-¡¡Enfrentarme!! Es lo menos que me esperaba de vos.
-Ya no soy el mismo tonto de antes.
-¿No? ¿No? ¡Quince años pasaron! ¡Quince! ¿Y qué? Nada. Te esperé. Te esperé hasta que me harté de esperar. Soñé con este día por tanto tiempo, y ahora que lo tengo acá no sé qué hacer. Te podría confesar que en este momento lo que más deseo es matarte… Y hacerte sufrir, tanto como lo hiciste vos… ¡Pero no te entiendo! ¡Me dijiste que la magia se había perdido! ¡Si vos no sos feliz con tu vida, no me involucres! Lo nuestro fue. ¡Ya está! Cada uno hizo su vida… Un día te fuiste, me dijiste que me odiabas, me dijiste tantas cosas… ¿Y qué? Me dejaste, en un día como hoy, parada en la vereda, mirando cómo te ibas con las manos en los bolsillos, tan soberbio. Parecía que nada te importaba.
-Es que no me quedaba otra…
-¿No te quedaba otra? ¡No entiendo nada!
-No me quedaba otra, sí… ¿No te pareció extraño que te hubiera dejado de amar justo una semana antes de irme a vivir al sur? ¡Lo hice por vos!
-¿Por mí? ¡Dios! Explicate.
-Cuando me enteré de que mi papá me quería llevar a vivir al sur, no lo pude soportar. Es más, todavía hoy no lo soporto. De paso, mi papá murió hace unos cuatro años. En fin, cuando me dio la noticia no sabía cómo contártelo. Es más, estuve a punto de matarme. Pero si lo hacía… ¿qué pasaría con vos?
-Hubiese muerto con vos…- confesó.
-Lo sabía. Es por vos que no lo hice. ¡Y necesitaba una forma de desprenderme de vos! No sabía cómo decírtelo, y por ahí estuve mal en lo que hice.
-¿En decirme que lo nuestro había sido un error? ¡Después de haber estado dos años juntos! Después de confiarte mi vida, mis más profundos secretos… Me usaste. Así me sentí, una adolescente idiota usada.
-Nunca te usé.
-Fue la peor decisión que pudiste haber tomado.
-Lo sé. Y me arrepiento.
-¿Te arrepentís? ¿Ahora después de tanto tiempo?
-El tiempo.
-¿Qué?
-Nada, sólo pensaba en voz alta. Digo… el tiempo no cambió las cosas. ¿O sí?
-No sé que responderte… ¿Quince años tuviste que esperar?
-Vos podrías responder esa pregunta…
Ella negó con la cabeza.
-Por lo indeciso que soy. Debo reconocer que apenas llegué al sur no tenía ganas de hacer nada, no comía, no dormía… pero el tiempo pasaba y pasaba y yo ya había perdido completamente el contacto con vos. Si te llegaba a llamar, me habrías cortado. Si te mandaba una carta, la habrías roto. ¿Entonces qué? Entonces fue cuando comencé la universidad. Conocí a esta chica, Verónica, e intenté rehacer mi vida con ella. Es una mujer adorable, hermosa… pero ojalá la amase la mitad de lo que te amo a vos. Ya estaba resignado a vivir sin vos. Pero cuando Verónica quedó embarazada mi punto de vista de las cosas cambió. Me di cuenta de que no podía vivir sin vos, que hubiese dejado a mi mujer desde un principio, embarazada o no, para verte. Pero dudé, dudé mucho en hacerlo. Y finalmente tomé una decisión… te dije, no soy el mismo tonto de antes.
-¿Y yo?
-Vos sabrás. ¿Sos la misma de antes?
-No sé si soy la misma. No lo creo, cuando te fuiste cambié mucho. El día que me dijiste que “la magia había acabado” también estuve a punto de matarme. Aunque mi caso fue diferente; no lo hice pero no por vos, sino por mí. No me hubiese maltratado de esa forma por causa de alguien que me había usado. Entonces quise tomar venganza, y…
-Preferiría no recordar eso.
-¿A Marcos?
-Sí. Sabías bien que lo odiaba. Lo odiaba más que a vos en este momento. Lo odiaba más que a mi papá. ¡Era la peor persona en el mundo!
-¡Y fue por eso que lo hice! ¡No iba a quedarme con los brazos cruzados mientras vos me decías que no me amabas más, que todo había sido lindo mientras había durado! ¡Me sentí la peor persona en el mundo! Es por eso que me metí con él.
-Todo fue tan rápido…
-Tanto que las cosas se confundieron mucho. Ese mismo día que te fuiste, a la mañana, me encontré con tu amigo que me dijo que te ibas. Yo estaba con Marcos, pero lo dejé en ese momento. Necesitaba verte, entonces te fui a buscar a tu casa, ¿te acordás?
-Cómo me voy a olvidar de eso.
-Llovía como si Dios llorara por todas las penas del mundo.
-Era un día como hoy.
-Sí. Te toqué timbre y te asomaste. “¿Qué querés?”, me dijiste.
-“Necesito hablarte”, me contestaste.
-Agarraste un paraguas y saliste. Caminamos bajo el mismo paraguas por dos cuadras sin decir una palabra.
-Hasta que no aguantaste más y me preguntaste otra vez qué quería.
-Y me dijiste que te querías despedir y amagaste a besarme.
-Y me corriste la cara.
-Pegué la media vuelta y me fui, caminando, con las manos en el bolsillo, tan soberbio…
-Te odié tanto.
-Estaba llorando camino a casa. Lloré todo el día.
-¿Y yo cómo podía saberlo, si me trataste como la peor mierda en el mundo?
-No lo pude evitar, necesitaba despegarme de vos.
-Después soy yo la individualista.
-Te amo. ¿Vos todavía me amás?
-No puedo dejar de sentir tus manos acariciando mi espalda. No puedo dejar de sentir tu perfume. Mucho tiempo me pregunté por qué… y lo descubrí tarde, casada y con un hijo. Lo descubrí hoy, hace un rato. Sí, te amo. Pero ¿estamos haciendo bien?
-¿Haciendo bien? ¿Y eso?
-No sé, los dos casados… con hijos… ¿No sería inmoral?
-Inmoral sería seguir con nuestras vidas, sabiendo que nadie más podría ocupar el lugar del otro.
-Inmoral sería dejar a nuestras parejas así.
-Vámonos de la ciudad. Lejos, bien lejos.
-Mañana al mediodía.
Y se besaron. Con las mejillas doloridas, se abrazaron. Se sintieron adolescentes de diecisiete años otra vez. Sintieron la juventud de sus cuerpos recorrer cada rincón de la habitación. Y se demostraron todo el amor que habían acumulado en sus corazones por tanto tiempo, como dos chicos enamorados.
A la mañana siguiente la lluvia estaba peor. Al joven lo despertó un movimiento extraño en la cama. Era ella, poniéndose las botas.
-Mi amor… ¿vas a preparar las cosas?
Ella bajó la mirada, mientras subía el cierre del calzado.
-¿Qué pasa?
Volteó la mirada para verlo a los ojos azules.
-Me voy.
-¿Te vas? ¿Adónde?
-Me voy. Me voy de vos. No te quiero ver nunca más. Chau, ojos azules.
-¿Cómo es eso? ¡Anoche me prometiste que nos iríamos lejos!- dijo mientras se sentaba en la cama de un salto.
-Promesas, promesas… ¡Cuántas promesas rotas! Sos el menos indicado…
Ella se paró y se puso la campera.
Desnudo, saltó de la cama y corrió a la puerta.
-No te vas a ningún lado.
-Correte de la puerta.
-Sólo decime por qué me hacés esto…- dijo mientras ponía su peor cara de tristeza.
-Vos tuviste el derecho de dejarme sola, en un día como hoy, hace quince años. Estuve esperando este momento por mucho tiempo, como te dije, pero sólo para tomar venganza, me voy y te dejo con todo el amor, el mío también. Sí, te amo. Te amo como no pude haber amado nunca a nadie, pero me parece que las cosas no funcionan así. Te aparecés de un día para otro intentando modificar mi vida. Ya no sos el mismo que antes. No causás lo mismo en mí. Siento que estoy amando a un extraño… Aparte… te merecés esto y mucho más.
-Pero…
-Ahora no tenés nada para decirme.
-¡Pará! Tengo millo…
-No, no tenés nada que decirme- lo interrumpió -. Tomé una decisión. Y ni siquiera pensaba despertarte, quería que lo recapacitaras por tu cuenta, pero veo que todavía te sobresaltan los ruidos.
-Por favor…
-Correte. Me voy. Y nos vamos a volver a ver, sí. Pero cuando me toque a mí reflexionar y volver a vos. La próxima vez vamos a estar juntos, sin venganzas, pero no ahora. Cada uno cosecha lo que siembra. Vos sembraste odio. Y acá lo tenés.
Él se corrió de la puerta para dejarla pasar, sin antes darle un beso de despedida. De esos dulces que duran una eternidad. Ella pasó la puerta y se fue. Él sólo podía escuchar sus pasos alejándose.
Se sentó en la cama, más confundido que nunca. Con las manos en la cabeza y con frío en el cuerpo. Se sentía la persona más idiota del planeta. Ella lo había usado, sí. Y lo que era peor, se lo merecía… Él sabía bien que ella no lo amaba, que sólo lo había hecho para vengarse. ¡Y lo había hecho tan bien! No habría un reencuentro, no. Sólo habría penas en toda su vida…
Acercó una silla a la ventana y la abrió. Una ráfaga de viento congelado le invadió el cuerpo.
Mirando a lo lejos, recapacitando y pensando en ella, con una mano en el mentón, el joven murió, recordando su sonrisa radiante.
La joven salió de la habitación y corrió hacia la puerta del hotel. Se sentó en la escalera de entrada y lloró. Lloró por ese amor que había reencontrado después de tanto tiempo y que nunca había podido olvidar. Lloró porque se preguntó si había estado bien lo que había hecho. Lloró porque, de algún modo, se sentía bien con ella misma.
Lloró, se recostó en el escalón y así fue como murió, pensando en sus ojos azules.
miércoles, febrero 01, 2006
#3

Encontrarla despues de tanto tiempo sin vela me hizo recordar al instante los momentos que pasamos juntos.
Era sentir nuevamente ese fuego que me quemaba el alma, que mis ojos estallarían de tanto brillo al admirarla así, tan perfecta a sus 40 años. Reconocí algunas arrugas en su cara y unas leves bolsas bajo sus ojos.
¿Eso era el tiempo? Inmediatamente llevé mis manos hacia mi cabeza y me mordí el labio inferior pensando en mi cabello que poco a poco se me iba cayendo.
Sí, definitivamente eso era el tiempo. Cambiamos físicamente… pero mis sentimientos por ella nunca van a cambiar.
De repente, con mis manos todavía en la cabeza, vi a un hombre rodearla por la cintura y luego besarla. Cerré los ojos y me tapé la boca con ambas manos. Y si eso me sorprendió, lo que siguió me dejó paralizado. Una chica rubia de unos 16 años aproximadamente la saludó al llamado de “hola mamá”.
Morí por dentro. El corazón me había explotado y mis órganos se descomponían lentamente.
Tenía ganas de caminar esos seis pasos que nos separaban y golpearle, pero al instante ese pensamiento se borró de mi cabeza. Su marido volteó y se alejó junto a su hija dejando a ese perfecto ser admirando la vidriera de un negocio.
Necesitaba hablarle, contarle que mi vida es un fracaso desde que no estaba conmigo, pero fue ya hace tanto tiempo…ni se debe acordar de mí. Aunque podía decirle todo con un beso… ¿o acaso una acción no vale mas que mil palabras? Recordaría a su novio después de tantos años atrás, aquel que según ella besaba tan bien.
Era mi oportunidad, así que me acerqué y simulé interesarme por la mercadería de la vidriera…
-Una pregunta…- me dijo pensativa, mientras el corazón volvía a mi pecho para latir a mil kilómetros por hora. ¡Me había reconocido! Yo sabía que ella me estaba esperando en algún lugar de la tierra después de tanto tiempo -¿Es buena la mercadería del negocio este?
-Sí, sí, muy buena- mentí medio desilusionado.
-Gracias…
La miré a los ojos, esos color celeste cielo.
-¿Mónica?- le pregunté esperando un fuerte beso de respuesta.
Frunció el entrecejo y torció la cabeza.
-¿Mónica?- repitió –Lo siento, mi nombre es Paz. Me debe estar confundiendo con otra persona.
martes, enero 10, 2006
#1 (parte IV)

DOMINGO 28 DE FEBRERO DE 2002, DIARIO “LA ZONA”
El culpable del homicidio del Dr. Javier Dias, distinguido abogado, fue encerrado anoche tras haber sido procesado en juicio. Su nombre es Jazmín Álvarez de unos 42 años, alta, cabello castaño y tez clara.
El juez Jiménez, encargado del caso, informó:
"Fue un crimen pasional. Era sabido por Graciela, la mujer del muerto, que Jazmín estaba profundamente enamorada de su patrón. Lo había intentado seducir incontables veces sin encontrar resultado alguno. Había hecho muchas cosas para separar a la pareja feliz. Graciela testimonió que antes de enterarse de que su marido estaba con otra mujer, la mucama le había dicho que su marido estaba en cosas raras con intenciones de hacerlos pelear.
El 19 de diciembre de 2001, Graciela, según confirmaron la amante de Javier y ella, había ido a ver qué era lo que realmente sucedía con su marido, la razón de su tardanza cada noche. Se encontró con una escena desagradable, su marido estaba con otra mujer, Romina Colombo, la cual confesó no saber que Javier estaba casado, dato que más tarde corroboraría Graciela.
Esa misma noche, deprimida, Graciela le pidió a su madre que le cuidara a sus hijos, que viajaría con urgencia hacia Córdoba, donde una amiga de su infancia, Cecilia Méndez, vivía. No encontró a su amiga, pero se instaló en una habitación en un hotel cercano a Villa María.
El 23 de diciembre de 2001, a las 18.00 aproximadamente, Graciela recibió una llamada desesperada de su marido rogándole que volviera, que le diera una segunda oportunidad, y explicándole por qué había hecho lo que hizo y arrepintiéndose. Ella le dijo que lo iba a pensar, que le diera dos o tres días, pero que realmente dejara de frecuentar a Romina. Dicha llamada fue realizada realmente, ya que en ambos celulares figuraba el tiempo (una media hora) y el horario.
Finalizada esa llamada, Jazmín entró a la casa del Dr. Dias y lo mató a sangre fría, en el pasillo que conecta a su habitación, con un tiro en la frente que terminó con su vida instantáneamente, utilizando seguramente algún silenciador casero y sus guantes de hule, los cuales fueron quemados inmediatamente después del homicidio, según fuentes que aseguran que una mujer que cumple con las características de la señora Álvarez, pagó veinte pesos para incendiar una prenda y un par de guantes de cocina.
La mujer intentó disfrazar la situación, cuando a la madrugada siguiente llegó a la casa con la excusa de limpiar y "descubrió" el cuerpo sin vida de Javier Dias. Aunque ella dice no haber tenido contacto con el cuerpo previamente, todas las pistas conducen a esta criminal, a quien el plan le falló por completo cuando olvidó deshacerse del arma criminal, dejándola en su cartera de mano.”
La razón por la cual lo hizo fue el amor incondicional que sentía por el abogado. Según sus confesiones, no podía soportar ver lo feliz que eran en esa familia sabiendo él que estaba con otra mujer. Ella siempre supo de la existencia de la srta. Colombo, desde el principio, e intentó decírselo a Graciela, pero ella hizo oídos sordos. Aunque sigue sosteniendo no ser la autora del crimen.
La abogada Graciela Benetti está satisfecha con la justicia: "Sospeché de esta mujer desde el primer momento, cuando me llamó mi mamá ese 24 de diciembre del año pasado para avisarme la terrible noticia”.
Gracias a la imparcialidad del juez Jiménez, se pudo hacer justicia. Hoy, Jazmín Álvarez cumple una condena de 20 años por asesinato.
Graciela terminó de leer la noticia satisfecha, con una sonrisa enorme en su cara. Había sido el crimen perfecto, único en la historia argentina y mundial. Un secreto que se llevaría con ella a la tumba, junto a una dicha sin igual.
domingo, enero 08, 2006
#1 (parte III)

Graciela, entendiendo poco y nada, se comenzó a desesperar. Encendió un cigarrillo y caminaba sin parar por toda la cocina pensando en la única parte del plan que no había ideado: cómo acomodar el cuerpo de su marido para que todo resultara como ella quería, sin que el cadáver ni ninguna de sus pertenencias quedaran con sus huellas o con sangre. Se fumó tres cigarrillos, sin arrepentimiento alguno de lo que había hecho. Es más, sonreía satisfecha. Lo único malo era que su mente no podía pensar con claridad en ese momento. Hasta que, de un instante para otro, recordó ese par de guantes de cocina que la mucama había comprado en la semana para no arruinarse las manos, ya que el fin de semana siguiente tendría una fiesta. Estaban en el cuarto de servicio.
Con cautela, se acercó y abrió la puerta con la cadera. Procurando no tocar nada, tomó los guantes de goma y se los puso. Rápidamente fue adonde se encontraba su marido y dio gracias a Dios de que la herida que había causado la bala apenas había sangrado sin haber ensuciado el suelo todavía.
Tomó el cuerpo y lo colocó en el pasillo, frente a la puerta de la habitación de la mucama y al lado de la del dormitorio.
Luego tomó el arma e, intentando no hacer ruido, la colocó en la cartera de la sirvienta, la cual había olvidado en la semana.
Ya más tranquila, Graciela corroboró que la puerta tuviera llave y se fumó un cigarrillo en el balcón, mirando el cielo azul y estrellado de aquella noche macabra. "Una noche ideal para salir a cenar con tu marido", pensó irónicamente riendo como una loca.
Cuando terminó el cigarrillo, se metió el filtro en el bolsillo, recordó que tenía puestos los guantes y se los sacó. Fue la segunda vez, aquella noche, que rió como una loca. También se metió los guantes en el bolsillo de aquel saco largo.
Volvió a entrar en la cocina. Tomó su cartera y hurgó en ella en busca de su celular. Todavía estaba conectado con el de su marido. Cortó, volvió a guardar el celular, tomó sus llaves y abandonó el lugar.
Caminó hasta un baldío a unas tres cuadras de su casa, donde paraban usualmente unos vagabundos y se acercó a ellos. Había tres hombres y una mujer, cubiertos con una frazada alrededor de una fogata y todos borrachos. A pesar de ser 23 de diciembre (a unos minutos de ser 24), hacía mucho frío. Les pidió si por favor podía echar una cosa a la fogata, que les daría cinco pesos a cada uno si accedían. Aceptando la oferta y creyendo que la mujer estaba loca, los mendigos la dejaron acercarse. Graciela tiró los guantes y la bufanda a la gran fogata que comenzó a echar humo negro con olor a goma quemada. Los vagabundos comenzaron a quejarse por el olor, pero se callaron cuando la mujer les dio el dinero.
Tomó el primer taxi hasta el aeropuerto, donde ya tenía reservado un pasaje a Córdoba. Tomó el avión de la 1.40, donde durmió tranquila y realizada.
A la mañana siguiente, 24 de diciembre de 2001, muy temprano (más o menos las 4 o 4.30 de la mañana) la mucama, Jazmín, de unos 40 años, abrió la puerta de la casa de Graciela. Había quedado con ella, hacía una semana, que la mañana temprano del día de Noche Buena limpiaría y ordenaría la casa, ya que esa noche los suegros irían a cenar.
Jazmín tenía la llave de la casa, por si en alguna circunstancia debía ir en ausencia de los patrones.
Entró, colgó su campera en el perchero y suspiró. Estaba realmente harta de ese trabajo, y más ese día, el cual quería pasar junto a su familia a la noche y levantarse tarde a la mañana. Pensó que limpiar toda la casa le llevaría toda la mañana y casi la mitad de la tarde y se sentó en uno de los sillones. Algún día la patrona pagaría por todo lo que la obligaba a hacer como si fuese su esclava. Puso la pava para un té y se propuso ir a buscar las cosas para comenzar a limpiar.
Arrastrando los pies, se dirigió al pasillo que comunicaba con la habitación de servicio.
No podía creer lo que veía. El cuerpo del Sr. Javier estaba tirado en el suelo, con una herida de bala en la frente, todavía fresca. Pegó un grito tan fuerte que le dio dolor de cabeza. Estaba desesperada. Se preguntaba qué hacer y pedía auxilio a los gritos. Entró corriendo en la habitación de servicio y se asomó a la ventana para respirar aire puro y acomodar sus ideas. ¿Qué tenía que hacer? ¿Pedir ayuda? ¿Gritar? ¿Correr? Sentía que los pulmones le explotarían en cualquier momento, ya que el aire que ingresaba a su cuerpo era mínimo.
Tomó su cartera del suelo, sin darse cuenta de que la había olvidado hacía una semana ahí, salió de la habitación, agarró su campera y salió de la casa corriendo, dejando el agua en el fuego. Corrió directamente a su casa donde llamó a la policía y avisó de su hallazgo.
viernes, enero 06, 2006
#1 (parte II)

El tercer día Javier volvió a la casa aproximadamente a las 18.00, todo sucio, con ojeras y aliento a alcohol, con la misma ropa que llevaba cuando Graciela lo encontró con aquella mujer. Pidió hablar con su esposa después de tomarse un baño caliente. Graciela accedió de buena manera, con una sonrisa de locura; quería escuchar qué tenía para decirle. A las 18.30 Javier salió de bañarse. Había un ambiente muy tenso. Ella lloraba sin parar, él estaba callado. Se sentaron en la cocina y comenzaron a charlar. Graciela le dijo que quería saber todo, que a lo mejor, si le decía toda la verdad y si realmente estaba arrepentido, ella lo perdonaría. Javier levantó la vista y descubrió que no podía mirarla a los ojos.
Comenzó con su aventura. A Romina, su amante, la había conocido en septiembre y lo había dejado loco desde el primer día que la había visto en la oficina. Era el tipo de mujer que él siempre había soñado y estaba interesado en ella, tanto como ella en él. Romina tenía 20 años y era una rubia impactante, pero le dijo que esas cosas no lo hacían amarla. La relación con su amante, según su relato, era interesante porque era algo prohibido y lo prohibido, para él, era excitante. Cada palabra que su marido le decía, aumentaba mas su odio; es más, en ese momento lo despreciaba.
Tenía ganas de golpearlo en ese instante y así sacar su ira desde lo mas profundo, pero decidió escuchar. Dejó que él terminara de hablar.
Ambos lloraban en silencio. Ella lo hizo recapacitar diciéndole que había arruinado la vida de muchas personas: la de ella, la de sus hijos y hasta quizás la de Romina, ya que ella podía no saber que él estaba casado.
Él le pidió por favor, entre llantos desconsolados, una segunda oportunidad, que era capaz, por ella, de dejar el trabajo, a Romina y todo lo que tenía. Le propuso mudarse bien lejos y empezar una nueva vida. Todo en sus ojos parecía verdad y Graciela dudó un momento si debía terminar todo ahí o darle una segunda oportunidad. Pero la imagen de aquella noche en la oficina le vino a la mente inmediatamente y le hizo borrar ese pensamiento de bondad y recobrar el macabro y vengativo.
Graciela le sonrió y le dijo que la esperase, que realmente lo tenía que pensar bien; pero con esa sonrisa, según pensaba Javier, estaba todo dicho. Le pidió que la disculpara, pero tenía que ir al baño. Le prometió que cuando volviera le diría su respuesta.
Pasaron cinco minutos. Ella buscaba desesperada el arma en el cajón de la mesita de luz y cuando la encontró, la miró sin pestañar por unos minutos. Se preguntaba si realmente era necesario matarlo, si echándolo de la casa y cambiando la cerradura alcanzaba. Es más, si se divorciaban ella tendría la tenencia de los chicos y con sus conocimientos sobre el tema se encargaría de quedarse con todas sus pertenencias. Pero más allá de todo eso, ella nunca le perdonaría lo que había hecho a sus espaldas, porque si él se lo hubiese planteado desde el principio ella se hubiese abierto, no sin dolor y sentimiento de venganza. Hasta cabía la posibilidad del perdón. Le repugnaba la idea de haber compartido a su marido con otra mujer. Se sentía una idiota. Cuanto más pensaba en todo lo había estado sucediendo a escondidas el último tiempo, más odio la invadía y más ideas desagradables y funestas se le ocurrían. Se mordió con tal fuerza el labio inferior que empezó a sangrar; decidida, Graciela tomó el arma envuelta en una bufanda para ocultar las huellas digitales.
Cuando llegó a la cocina Javier, estaba con la cabeza entre los brazos llorando. Se escondió detrás de la puerta y recogió del bolsillo de la campera de su marido, colgada en el perchero del pasillo, su celular. Llamó al de ella, que estaba en modo silencioso en su mano, atendió y lo dejó prendido. Único testigo.
Javier no escuchó entrar a Graciela. Su mujer estaba parada en la puerta, frente a su marido, con las piernas abiertas y los brazos estirados, ambos sosteniendo el arma envuelta en aquella bufanda blanca, con el dedo índice en el gatillo. Ella comenzó a llorar en silencio. El cuerpo le temblaba, principalmente los brazos y las manos. Su mente estaba en blanco, era mejor no pensar. Respiró con fuerza. Su marido la escuchó y levantó la mirada. Le preguntó si había pensado en su relación, sin hacer hincapié en su mujer, tuvo la mirada perdida por segundos hasta que se dio cuenta de lo que estaba sucediendo. Le preguntó si le pasaba algo, si se sentía bien, hasta que distinguió que debajo de esa prenda blanca había un arma. Javier, muy nervioso y temblando, le dijo que dejara eso, que no era un juego, que ya le había pedido perdón y estaba dispuesto a cambiar por completo. Se intentó acercar, pero ella lo detuvo diciéndole que si se acercaba, disparaba. Él se quedó duro frente a su mujer que, al mirarlo a los ojos por primera vez después de lo sucedido, lo único que sintió fue odio, aborrecimiento, rencor, desilusión, repugnancia, hostilidad, desprecio, abominación y todas las cosas malas que existen sobre la Tierra.
Contó hasta tres... uno... dos... tres... ¡Bum! Apretó el gatillo sin dudarlo. Gracias a la bufanda, la bala al salir no hizo ruido, muy bien pensado de su parte. El tiro pegó directamente en el centro de su frente, casi entre sus ojos. Atravesó el cerebro y quedó en el cráneo. Inmediatamente, el cuerpo sin vida de Javier cayó al suelo lentamente.
jueves, enero 05, 2006
#1 (parte I)

Graciela terminó el colegio en el año 1985 y comenzó con sus estudios de abogada a la edad de 18 años. En la facultad conoció a Javier Dias con el cual salió 5 años y se casaron. Era una pareja muy feliz, cada uno con su título de abogado, trabajaban los días de semana, él en una oficina y ella con casos privados. A los tres años de matrimonio tuvieron a su primer hijo, Federico, y cuatro años después a Florencia. Todo parecía salido de un cuento de hadas. Era una familia tipo, ambos cobraban muy bien, sus hijos eran excelentes en el colegio y no traían problemas de ningún tipo. Ellos, como pareja, se llevaban excelente, un fin de semana por mes dejaban a los chicos con la mamá de Graciela y salían juntos a cenar, cada vez a un restaurante diferente. Hacían el amor casi todas las noches y tenían un diálogo increíble.
Todo esto duró hasta el 18 de septiembre de 2001, cuando ella volvió de buscar a sus hijos del colegio y se encontró una nota sobre la mesa que decía: "vuelvo tarde, no me esperes para cenar".
Ella, al principio no tenía idea de lo que sucedía y tomaba todo con calma. Pensaba que eran cosas del trabajo, tal como él siempre le contaba, y no se preocupaba al no haber razones por las cuales hacerlo.
Después de tres meses, la falta de Javier era de todos los días. Cenaba con ellos solo tres o dos veces por semana y su sueldo, en vez de haber aumentado por horas extra, había disminuido sin razón.
Graciela, ya harta, comenzó a sospechar que algo raro estaba pasando. Su ansiedad hizo que preguntara a la mucama que, contenta, le dijo incontables veces que Javier estaba metido en algo, y creía que era o una mujer o negocios sucios. Graciela, como era de esperarse, no le creía ni media palabra y aparte sabía sus intenciones.
El 19 de diciembre de 2001 ella dejó a los chicos con su mamá y fue al edificio donde trabajaba Javier. Preguntó por él y le dijeron que estaba en su oficina. Graciela empezó a sentirse culpable por haber dudado de su marido, ya que él se encontraba en su trabajo como le había dicho todos esos meses. La cosa en el país no estaba bien, y un poco más de trabajo era lo que todo el mundo necesitaba y no le hacía mal a nadie. De todas formas, entró en la oficina de Javier.
Abrió la puerta vergonzosa. Lo que vio la dejó atónita. Frente a sus ojos encontró a su marido haciendo el amor y besándose con una hermosa mujer rubia. Graciela se quedó dura en la puerta. Javier la vio inmediatamente e intentó arreglar las cosas echando a su amante y tratando de excusarse, pero Graciela siguió sin reaccionar. Lo único que hizo fue dar media vuelta e irse del edificio.
Ella entró en una gran depresión. Le pidió a su mamá que se quedara con los chicos toda la semana, que iba a viajar al interior, a Córdoba, donde vivía una amiga de ella.
Sacó los pasajes, pero estaba demasiado mal para viajar. Se quedó en su casa, llorando en su cama. Quería estar sola y todo el tiempo se preguntaba si realmente Javier tendría el descaro de volver a su casa. ¿Era realmente él quien tenía la culpa o ella había fallado como esposa en algún sentido?
Cuanto más pensaba acerca del tema, peor se ponía. Lloraba con los ojos secos y con un dolor en el corazón que era irreparable. ¿Buscar consuelo en sus hijos? ¿Para qué? Si los desgraciados eran tan parecidos a él… Una vez se planteó el tema del perdón, pero sólo una vez y no se permitió pensar de nuevo en semejante locura. ¿Qué le quedaba ahora? Su vida estaba destruida. Javier la había destruido.
El segundo día buscó el arma que tenían en casa para terminar con su vida miserable de una vez por todas. Pero, cuando tomó el arma, se replanteó si realmente era ella quien merecía morir.
Esa noche no pudo dormir pensando que era una idea descabellada, pero a la vez muy buena. Graciela estaba segura de que volvería, todo ya estaba planeado…
viernes, diciembre 23, 2005
#4

Yo venia caminando solo por las calles del centro ya que habia perdido a mi familia. No tenía idea adonde ir, caminaba sin rumbo en busca de algo que me entretenga. Miraba vidrieras llenas de recuerdos playeros, esos llenos de caracoles e inscripciones, de ropa, de videojuegos… en fin.
Seguí caminando y la vi, simplemente la vi. Sentada, ella tan sencilla, tomando un café en la vereda de enfrente, con las piernas cruzadas y una mano apoyada en su mentón, concentrada en sus pensamientos.
Era hermosa. Tenia algo tan especial en su postura, en su cabello, en su mirada perdida que me quedé maravillado.
Me crucé de vereda sin saber por qué. Junto a ella se sentó una mujer mas grande que supuse que sería su madre. No tenía nada que hacer allí, lo sabía bien. Así que me fui del lugar y seguí dando vueltas como de costumbre.
Era todo tan igual, tan aburrido en aquel sitio… y mas en semana santa. Así que cansado de la misma gente y los mismos negocios decidí volver para el hotel. En el camino fui pensando en ella, me había impactado. Descubrí algo dentro mío verdaderamente extraño… era un sentimiento que nunca antes había aparecido. ¿Era posible que me haya enamorado de ella? Y supe que sí, que con solo mirar su esplendor había iluminado mi corazón de cierta una forma que nadie había logrado hacerlo alguna vez.
Torcí mi cabeza suspirando. Fue increíble. Allí estaba ella, poniendo una moneda en el mirador que proponía tener una vista hermosa del mar y su costa. Tenía unas ganas locas de hablarle, ¿pero de qué?
Me acerqué con la excusa de observar por el mirador de al lado y ayudarla cuando se le trabe la moneda. Hace quince años de mis dieciocho que voy de vacaciones al mismo lugar todas las semanas santas y última quincena de enero y conocía esos miradores como si fueran míos.
Y sucedió. La moneda se le atascó. Me hice el desentendido y la miré de reojo.
-¿Necesitás ayuda?
Me miró y me encandiló con sus ojos que reflejaban el ocaso.
-Se me trabó la moneda… Y es la última que me queda- me contestó bajando la mirada.
Sin decirle nada me acerqué y con un leve golpe en la parte de atrás del mirador la moneda se deslizó lentamente a mis pies. La tomó y la quiso poner en el mismo mirador. Le recomendé usar el que yo estaba utilizando porque le volvería a pasar lo mismo. Me sonrió mostrándome esa dentadura perfecta.
Puso su moneda y se inclinó para mirar el cielo anaranjado en el mar. Parecía asombrada por la hermosura del paisaje. Yo también lo estaba, pero por la hermosura que tenía adelante.
Tan conocedor de los miradores le tomé el hombro. Se dio vuelta y me miró extrañada.
-¿Te puedo mostrar algo?
Meneó la cabeza. Le pedí permiso y le acomodé el aparato en una posición especial que solo yo conocía.
-Es realmente hermoso- me dijo -. ¿Cómo sabés de ese lugar?
-Siempre que quiero pensar voy a ir. Es mí lugar…
Mi lugar. El sitio donde iba cuando quería reflexionar sobre algún tema. Mi sitio cerca del mar, entre las rocas que formaban un camino lleno de flores.
-Insisto… es hermoso, gracias por mostrármelo.
Me quedé hablando con ella de cosas bastantes personales. Había un clima de confianza inesperado y extraño. Fue un momento insólito, perfecto.
-Tengo que irme.
-Bueno… ¿venís mañana?
-Sí, sí, seguramente- me dijo con una de esas sonrisas que tanto me gustaban.
Esa noche no pude dormirme. Sólo podía pensar en ella, en su sonrisa.
El otro día, a la misma hora, apareció junto a los miradores. Estaba acompañada por una nena de unos cuatro años, tan hermosa como ella.
Seguimos charlando, mas que el día anterior. Sentía que la conocía de toda la vida. Era la chica de mi vida, mi chica.
De repente, en medio de la conversación, un chico de nuestra edad aproximadamente, se nos acercó y le habló. Vino con intensiones que no me gustaron nada: quería presentarle a su amigo que estaba ahí cerca. Era un flaco fachero, carilindo y bien alto, cuando la vi bajé la mirada y me mantuve callado.
-No, gracias- le contestó la preciosa chica de pelo negro.
El chico se fue con las manos en los bolsillos.
-¿Por qué le dijiste que no?
-Porque no me gusta que manden a alguien por algo. Me gusta la gente que viene de frente.
Estaba seguro de que si era el amigo el que se acercaba cumplía con su objetivo, pero ella me dijo que estaba equivocado.
Llegamos al tema de nuestras vidas amorosas, un tema que realmente me incomodaba. Le conté de mi última novia y como todo había terminado en un abrir y cerrar de ojos.
Algo parecido le había pasado a ella: un desamor que había sido amor durante dos años.
De repente la noté triste. Me di cuenta que era por lo que me había acabado de contar. Veía sus ojos tan distantes al presente. ¿Estaría vagando por la memoria en busca de esos recuerdos reconfortantes?
Decidí sacarle una sonrisa. Hacer algo que le devolviera aquel brillo a su cuerpo. De una manera comencé a hacerle cosquillas y caras locas, pero me detuve de inmediato al notar que estaba haciendo el ridículo. Ella reía como loca.
-Gracias- me dijo-. Necesitaba mas que nunca reírme.
Los dos quedamos en silencio.
La mujer que estaba con ella tomando el café el día anterior se acercó y le dijo que en un rato tendrían que irse.
¡El tiempo se me había pasado tan rápido! Hacía ya tres horas que estábamos charlando y ni siquiera había podido robarle un beso.
-Sos hermosa- le dije con una mezcla de sentimientos en mí panza. Estaba tan nervioso que los pies me transpiraban mas que nunca.
Ella bajó la mirada, confundida seguramente, y luego me miró a los ojos.
-No esperes a que te responda- me dijo sonriendo.
Ese fue el momento en que la besé. Sentí que el mundo era mío, que el universo era mío. En ese momento era capaz de bajarle una estrella si me lo pedía.
Me miró y suspiró.
-Me tengo que ir- dijo dándome un último beso. El beso mas dulce que me dieron en mi vida.
Y se fue.
Se fue dejándome solo, sentado y sin saber que hacer. La miraba alejándose, cada vez mas pequeña por aquella calle.
Me sentí tan mal… Parecía el último día de mi vida. Todo lo que era mío (el cielo y el mundo) ya se había desvanecido, inalcanzable.
Suspiré, intentando tomar fuerzas para pararme. Y me fui.
Las cuadras eran cada vez mas largas ya. Sólo había un lugar adonde ir.
Corrí a mi lugar entre las piedras. Llorando como un chico de preescolar me senté en una roca y mirando el mar.
Al otro día ese hermoso ser estaría volviendo a Buenos Aires. Ese hermoso ser volvería a su casa, volvería a la imposibilidad. Tenía su dirección y un teléfono, pero eso no me garantizaba el deseo mas grande que pude tener en ese momento: volverla a ver. ¿Volvería a sentir esos labios en los míos? ¿Volvería a sentir esas manos acariciando mi mejilla como una madre? ¿Escucharía su voz otra vez? Su sonrisa…
Volví al mirador al otro día, pero ya no estaba. Lo único que me quedaba de ella era su calor, un recuerdo en mi cabeza que nunca se borraría y un amor extraño, nuevo, lleno de fuego, que muy pocas veces volvería a sentir en mi vida.
miércoles, noviembre 30, 2005
Esperando la carroza
Definitivamente la mejor película argentina.Refleja tanta hipocrecia y locura que hace que parezca tan real.
¿A quien no le hace acordar a su propia familia? Seamos realistas: la tia guacha... la pobrecita.. la nona ! En fin.
Tiene diálogos que escuchamos esporádicamente en reuniones familiares o con amigos.
Amo esta película desde que tengo uso de razon.
"Elvira: Primero se lo dije porque tengo lengua, segundo porque vivimos en un país independiente, soberano, libre, con libertad de expresión, sin censura y bla bla bla... y tercero se lo dije porque se me antojó!"
A los que no la vieron, aunque creo que son muy pocos, no me queda mas que decirles que la disfruten...
jueves, noviembre 24, 2005
Fin de año
Ya hoy, ultimo dia de integradoras, estoy feliz por terminar el curso. Estoy feliz de tener libre gran parte del dia a partir del martes, estoy feliz porque no tengo responsabilidades ni obligaciones hasta marzo del año que viene. El verano, lleno de cosas nuevas.Pero que espera? Un 2º año... que despues de una larga reflexion me lleva a darme cuenta que es igual a un 4º año... conclusion: me quedan solo dos años de escuela.
Lo que me llevo a darme cuenta que estoy mitad feliz y mitad triste hoy.
Pero bueno... voy a disfrutar de mi mitad feliz hasta marzo, cuando se convierta en un todo triste.
domingo, noviembre 06, 2005
Cumplaños feliz

No puedo creer que haya pasado tanto tiempo desde que comiamos pipas abajo de la cama y escondíamos las cáscaras en la latita del Paco.
Encontré en pocas personas lo que encuentro en vos. ¿Será que estoy tan acostumbrado que me molestan se me pasan tan rápido que con solo me mires y me asegures que está todo bien me alcanza.
Me alcanza con escuchar una solución. Me alcanza con escuchar cuando me defendes.
Con vos puedo tocar el sol sin quemarme. Y siendo realista, con vos me mandé mas cagadas que con ninguna persona en el mundo.
Y no tengo mucho tiempo. Me voy para tu casa.
viernes, noviembre 04, 2005
Los Nonos

Desde el viaje por la ruta sentí que el viaje iba a tener algo especial. En mi vida me sentí tan tranquilo y acompañado como esos 4 días que pasé en Córdoba.
Pasaron algunas cosas que me hicieron dar cuenta que las cosas no son como antes, que a pesar de estar acompañado por las mismas personas tantos años cambiamos. Cosas perdidas que no van a volver, la inosencia que tuvimos irrecuperable. ¿Donde esta la sorpresa por las cosas nuevas?
Sentir que las cosas eran diferentes me hizo sentir mal al principio, las ganas de estar de vacaciones se fueron y solo quería volver a casa. Pero después, recostado en la cama con el paisaje de las sierras que divisaba por las ventanas reflexioné.
Llegué a la conclusión de que era hora de crecer. Tan inevitable como morir, crecer. Descubrir cosas nuevas, cambios, sentimientos y comenzar a vivir una vida diferente.
No se si es lo que quiero, pero mas que enfrentarlo con una sonrisa y con la ayuda de cercanos no me queda.
Solo tengo que esperar a que pase el tiempo y reconocer que las cosas no son como antes, que las personas que quiero tanto cambian para bien propio y que es hora de que yo crezca.
Pero duele tanto... No es ese dolor pasajero, es un dolor que, cada vez que me acuerdo, me ataca al corazón y me hace revivir el pasado.
Y todavía no encontré el remedio para este dolor...
jueves, noviembre 03, 2005
Stephen King

Por curiosidad o simple aburrimiento me compré en oferta y usado Carrie ($12, Mar del Plata), ya que habia visto la película miles de veces y el nombre del autor me llamaba la atención porque lo había visto repetidas veces en películas y en la tapa de algún que otro libro.
No estoy seguro de que me haya gustado, fue extraño y hubo partes confusas, pero la intriga me llevó a Cementerio de animales, que fue el desencadenante, creo yo, de mi fanatismo. No encontré en ningún lado algun libro que exprese el sufrimiento y la tristeza como este último.
Ásí seguí, buscando títulos, llevandome alguna descepción, pero esas fueron de las pocas.
Lo que me hace sentir tener un libro de este tipo entre las manos es algo único. Es sentir que me desconecto del mundo por un rato, olvidándome de muchas cosas. Crea sentimientos únicos de bronca, locura, obseción, emoción... Tiene esa forma de presentar a los personajes que te hace pensar que los conocés de toda la vida y sabes su forma de reaccionar ante algunas situaciones.
Si a alguien le interesa recomiendo definitivamente La Milla Verde o Cementerio de animales, entre muchísimos mas.
Así me ven a mí, escribiendo cuentos pedorros... algún dia voy a publicar un libro, guardenlo en la cabeza.
Bueno...
sera que estoy tan al pedo que no me alcanza con el fotolog y tengo que buscar ocupacion en un blog ahora?
Hoy mientras comía y charlaba con mis viejos y mi hermana de cuando mis abuelos llegaron a Argentina, compraron terrenos, encontraron trabajo y se la rebuscaron como pudieron. Y me puse a pensar de como eran las cosas sin la computadora, la television, el celular, etc etc y mas tecnología. Prefiero la verdad entretenerme en la calle que estar pegado al monitor, pero por otro lado se que es imposible ya que es la base del futuro que me espera... Pero si sigo asi no se si me espera un buen futuro o un fuerte dolor de cabeza, asi que estoy buscando nuevas formas de entretenerme... y me encontré creando un blog. Una cosa sin sentido. Pero bueno el boton de continuar verde pedia a gritos ser apretado, asi que seguí y seguí hasta que llegue aca.
Creo progresar de a poco, el celular ya lo abandoné por suerte después de pasar por una adiccion por unas semanas, pero a falta del celular apareció banda ancha que me saca el tiempo libre. Tengo cosas para hacer mas importantes que sentarme a la computadora y usar el Msn, y lo peor es que chateo con las personas que veo a diario mas de 5 horas de temas reiterativos y aburridos. Tengo cosas mas importantes que subir una foto al flog y comentar boludeces que despues pocas personas leen. Lo unico bueno es el Ares que me trae todo lo que quiero, pero ya me abusé y me empécé a bajar boludeces : la cancion de verano del 98, una de cebollitas, capitulos de Alf, la cancion de la Niñera, el cd de Barney y cumbias baratas (Amar Azul, Amar y yo, Mensajeros del amor ... desastre). Ni siquiera uso la maquina para el colegio, si ni me mandan tarea y la que me mandan no la hago. Entonces que me queda? Seguir perdiendo horas de sueño, no tener tiempo para sentarme tranquilo a leer un poco de King, ni escuchar musica tirado en la cama como me gusta. Ya me estoy controlando de a poco. Pero todavía queda tiempo que perder sentado frente al monitor con dolor de cabeza y un café instantáneo en la mano...






